
¿Por qué preferimos visitar su taller en lugar de simplemente venderle un componente?
Vender un elemento calefactor es lo fácil. Cualquiera puede enviar un tubo dentro de una caja. Pero lo difícil es lograr que ese elemento doble el vidrio sin que este se deforme o se agriete. La mayoría de las personas nos piden que les proporcionemos un determinado número de vatios o longitud para el tubo. Pero esos números no cuentan toda la historia. Lo importante es cómo se comporta el calor dentro de su máquina específica.
Los desafíos al doblar el vidrio
El vidrio es muy delicado. Para doblarlo correctamente, se necesita un tratamiento térmico perfecto. Si el calor es demasiado intenso, aparecen ampollas en la superficie del vidrio. Si el calor es insuficiente, el vidrio simplemente no se dobla adecuadamente. Por eso utilizamos tecnología de cuarzo-halogeno: permite un calentamiento rápido y nos permite controlar mejor el espectro de infrarrojos.
Las especificaciones de voltaje y vatios
Esas especificaciones no son solo números en una hoja de datos. Controlan el flujo de calor. Un tubo de alta potencia permite alcanzar rápidamente el punto de ablandamiento del vidrio, pero también exige mucho de su fuente de alimentación. Si sus cables y contactores no pueden soportar esa carga, los componentes se dañarán cada pocos meses. Es un problema innecesario.
Los conectores y sus ventajas
Utilizamos conectores estándar como R7s o SK15, para que pueda instalarlos fácilmente y seguir trabajando. Pero el verdadero secreto está en el revestimiento del tubo de cuarzo. Un buen revestimiento refleja el calor hacia el vidrio, en lugar de dejar que se disipe en el aire.
Por qué nos presentamos personalmente
Enviamos a nuestros ingenieros a su taller, porque un catálogo no puede indicarnos cuán frío está su taller en enero o cuán rápido se mueve su transportador. Queremos ver cuál es la tasa de desperdicio de material y dónde hay desigualdades en la distribución del calor. Al calcular la distribución del calor en el lugar, podemos ajustar la distancia entre las lámparas y la potencia necesaria. De esta manera, el vidrio se dobla de manera uniforme cada vez. Es mucho mejor que intentar adivinar y probar métodos aleatorios para reemplazar las lámparas.