
Deje de pagar de más por los sistemas de calefacción para aves de corral Mantener a los polluelos calientes no es solo una tarea rutinaria; es algo que conlleva grandes riesgos. Si las temperaturas no son las adecuadas, perderá a las aves. Así de simple. La mayoría de las lámparas infrarrojas de alta eficiencia se fabrican en Europa. Pero aquí está el problema: si debe pedir estas lámparas una por una desde el extranjero, estará luchando contra un sistema logístico poco eficiente. El verdadero costo no es el precio de la lámpara, sino el tiempo que se pierde esperando a que llegue. El problema de tener existencias “por si acaso” Cuando se compra desde el otro lado del océano, los tiempos de entrega son excesivamente largos. Para evitar problemas, uno acaba comprando mucho más de lo necesario. De repente, se tienen cajas llenas de lámparas de vidrio de cuarzo frágiles ocupando espacio en el almacén. Son fáciles de romper y además ocupan dinero que podría utilizarse en otra cosa. Nos cansamos de este problema, así que cambiamos nuestra forma de trabajar. Ahora tenemos lámparas de especificaciones europeas en stock localmente. Así, ya no hay necesidad de adivinar qué comprar. ¿Qué sucede realmente detrás de todo esto? Estas lámparas utilizan luz infrarroja de onda corta. En términos simples, calientan las cosas de inmediato. No pierden tiempo intentando calentar todo el aire de la habitación; van directamente al punto donde se necesita calor. Si quiere reemplazar los viejos calentadores obsoletos, estas lámparas son la solución perfecta. Dado que generan mucho calor, no se necesita un sistema de calefacción muy grande para lograr el efecto deseado. Se obtiene mucho calor en un área muy pequeña. Un consejo: como el calor es muy intenso, debe asegurarse de que sus equipos puedan soportarlo. Si su instalación no está diseñada para ese tipo de carga térmica, podría dañar sus equipos o crear zonas de calor que perjudiquen a las aves. Elimine los costos ocultos Al reducir la distancia entre el almacén y la granja, los “costos ocultos” desaparecen. Ya no hay necesidad de lidiar con los trámites aduaneros, ni de preocuparse por los altos costos de envío. Además, hay menos posibilidades de que las lámparas lleguen rotas. En lugar de pasar los fines de semana preocupándose por las proyecciones trimestrales, puede simplemente pedir reemplazos cuando alguna lámpara se daña. Así, su operación será más eficiente. Ya no habrá montones de inventario innecesario, ni preocupaciones relacionadas con el almacenamiento de productos antiguos. Solo obtendrá el calor que necesita, justo cuando lo necesite.